Papá definición, papá persona

Papá definición, papá persona

Siempre me gusta buscar las definiciones de las palabras, y para este artículo busqué qué me decía la RAE de la palabra “padre”.
Encontré dos definiciones de las que me gustaría hablar. La primera es “varón que ha engendrado a otro ser de su misma especie” y la segunda “varón que ejerce las funciones de padre”.

La primera definición la podríamos redefinir como “aquella persona que pone la semillita”, acto que en principio tendría que hacerte padre ipso facto ¿verdad? Pues biológicamente sí, pero ¿solamente con eso ya eres padre 100%? Muchos dirán que no, y es ahí cuando entra en juego la segunda definición, el varón que realiza las funciones de educar, amar y cuidar. Ésta última es la que más relacionamos con la palabra padre.

Muchas veces, en consulta, se sientan delante de mí personas que parecen estar poseídas por el cuarto mandamiento del catolicismo: “Honrarás a tu padre y a tu madre”. Un mandamiento que deben cumplir a rajatabla. “Tengo que querer a mi padre cueste lo que cueste, porque sino ¡soy un mal hijo, soy una mala persona!”. No nos equivoquemos, no sentir amor por tu padre no te hace un mal hijo o una mala persona.

En situaciones como ésta me gusta destacar la figura de la persona detrás del padre.

Estamos de acuerdo en que cuando somos pequeños es importante esa figura que nos cuida, nos enseña y nos quiere. Pero cuando ya nos valemos por nosotros mismos la palabra padre se queda como una simple etiqueta, porque realmente a quien nosotros queremos es a Juan, Antonio, Francisco, Octavio… Esa persona que además de ser tu padre, te acompaña en este camino de experiencias, que te da consejos que valen oro, que te echa alguna que otra bronca, que te ayuda en la mudanza, te arregla la calefacción o te da un beso y un abrazo cuando más lo necesitas.

Si tienes la suerte que tu padre reúne la definición uno y dos ¡bingo y línea!, tienes muchísima suerte y tal vez no lo sabes.

Si tu padre solo reúne la primera definición no lo castigues, no te castigues. Engendrar un hijo no supone quererlo, aunque todos pensemos que sí. Ser padre supone una responsabilidad que no todos están preparados para asumir. Piensa que tal vez Pepe, que además es tu padre, no supo hacerlo de otra manera. Todos somos seres falibles con derecho a equivocarnos, y el error no nos define como persona, como padre o como hijo. Que un padre no quiera a un hijo como a éste le gustaría no dice que el hijo haya hecho algo para merecerlo. La conducta de un padre no define a su hijo.
Como hijo, acepta y respeta a una persona que posiblemente hizo lo que pudo con lo que tenía o con lo que sabía. La rabia o la culpa solo nos hará más daño.

Si la figura de padre encaja en la segunda definición eres mil veces afortunado, porque no hay nada más bonito que ser realmente querido. Querido por elección, no porque deben hacerlo, sino porque quieren hacerlo.
Un abuelo, un tío, un hermano mayor, la nueva pareja de tu madre, el hombre que te va a buscar a otro país para adoptarte como hijo… todos pueden hacer de padres cuando realmente te quieren, te respetan y desean lo mejor para ti.

Dentro de las figuras de padre, me gustaría hacer una mención especial a los padres de hijos que mueren antes de nacer, porque como ya hemos visto, lo que te hace realmente padre es el amor, más allá de si tu hijo ha llegado a cogerte el dedo o te ha llamado papá.

Feliz día a todos los hombres que se sienten papás un día como hoy, más allá de cualquier definición.

¡Feliz día, papá!
Carolina Chaparro López
Psicóloga general sanitaria
Col. 21335