Sobrevivir a la incertidumbre durante el confinamiento y des-confinamiento

Confinament

Sobrevivir a la incertidumbre durante el confinamiento y des-confinamiento

Conversaciones en confinamiento

De Marina Vivó
Psicóloga de adultos y Terapia de Pareja

Llevamos un mes y medio de confinamiento en nuestros hogares y desde el equipo de GUT Adultos queremos compartir una serie de reflexiones acerca de:

  • Cómo nos está influyendo esta situación
  • ¿Cómo podemos aprovecharnos de la Incertidumbre?
  • Cómo podemos afrontarla de una manera diferente para llevarla lo mejor posible.

Ante la incertidumbre, acción y cuidados

Estamos ante una nueva fase de la cuarentena: La desescalada progresiva de unas medidas muy restrictivas para nuestra vida y que están activas desde el pasado 13 de marzo. Hasta ahora hemos pasado por diferentes fases: después de una primera sorpresa por las medidas extraordinarias que luego vino seguida de incredulidad e incluso miedo y pánico (¿recuerdas cómo asaltamos los supermercados a por el papel de WC?), las primeras semanas nos estuvimos acomodando intentando mantenernos muy ocupados mientras adoptábamos nuevas rutinas. Han pasado los días y los acontecimientos, y mucha gente ja está notando la fatiga ante las restricciones sociales y de movimiento, además de las pérdidas:

  • De personas amadas,
  • De la libertad de movimientos, de estilo de vida i de hábitos. Esto incluye los horarios, la socialización (si para ti es una pérdida) y también las actividades de ocio o de autocuidado que hacíamos.
  • De la seguridad económica o de proyecto económico y/o laboral.

Seguimos en un momento incierto, y si no hemos tenido precedentes para afrontar la cuarentena tampoco los tenemos para gestionar el desconfinamiento. Tenemos algunos plazos e informaciones que pueden ser cambiantes. Suponemos, pero no sabemos si “lo estamos haciendo lo suficientemente bien” y sin apenas datos, o informaciones muy confusas de qué nos deparará el futuro. Ahora nos movemos entre a esperanza y la duda. La incertidumbre es por ahora la sensación más cierta que tenemos. El resto es camino que iremos construyendo mediante lo que sabemos y lo que sabemos hacer como principales guías. Ante esto, quiero compartirte algunas reflexiones:

  1. Estamos en una sociedad y una cultura que acostumbra a ver la incertidumbre como inseguridad, como “no saber afrontar” o como muestra de “un fracaso”. Esta sensación es muy molesta ya que además por nuestra naturaleza pensante el no poder anticipar el futuro provoca preocupación y angustia. A esto se le suma que estamos viviendo y sintiendo muchas emociones a la vez que estamos recibiendo muchas, muchísimas noticias e informaciones. Si estos días has tenido y sigues teniendo muchas sensaciones “raras”, muchos cambios en tu estado de ánimo (tuyo además de recibir los de los demás), te cuesta dormir o duermes mucho más, tienes sueños muy vivos o muchas más pesadillas, a veces estás muy activo/a y muchas otras estás triste o con apatía… Todas estas reacciones forman parte de la adaptación a una situación nueva y cambiante a cada momento. Para añadir complejidad y estrés, que es lo que sentimos principalmente aun no tenemos información veraz de cómo se irá resolviendo ni de cómo nos afectará, ni de cómo nos sentará esa “nueva normalidad”.
  2. Las soluciones que hasta ahora SÍ han funcionado y nos han hecho sentir mejor en esta situación han tenido que ver con los cuidados. Con cuidarnos a nosotros mismos, con cuidar a las demás personas, con ir con cuidado para no colapsar el sistema sanitario.
  3. Siendo muy reduccionistas, podemos decir que cuando estamos ante cualquier situación, podemos decidir actuar entre dos opciones posibles:
    • Dedicarnos a las acciones que podemos controlar, o están a nuestro alcance. Centrarnos en ellas e ir resolviéndolas nos va dando confianza y sensación de agencia -que aquello que hago me ayuda a gobernar mi vida-. Eso nos produce una satisfacción íntima, le llamamos autoestima. Algunos ejemplos de éstas acciones son: cocinar y cuidar la alimentación, llamar y comunicarnos con otras personas con los medios que tenemos a nuestro alcance, decidir cuánto nos conectamos con las noticias y con las redes sociales y hacer dieta informativa si lo consideramos.
    • Dedicar tiempo y energías a aquello que no podemos controlar o preocuparnos por aquello que no está a nuestro alcance cambiar, porque depende de decisiones externas a nosotros mismos.

Cuando ponemos el foco en algo concreto, ésto que observamos crece y se hace más grande a nuestra percepción. Es lo que pasa cuando nos fijamos en las cosas que sí podemos hacer. No es momento de grandes acciones, sino de la suma de muchas pequeñas que van sumando. Estas son algunas propuestas que lanzo para seguir actuando poniendo la mirada en los cuidados. Como un menú, se puede elegir la opción que te vaya bien a cada momento, no hay unas anteriores o mejores que otras.

Recordar altres situacions complicades que s’han superat anteriorment:

Com les vaig afrontar? Quins recursos vaig poder treure? Què va funcionar?
De tot el que vaig poder fer, de què em sento més orgullós/osa?
Què vaig poder fer pels altres que em va fer sentir bé?En què em van poder ajudar?

Donar-se espai per aturar-se un moment, observar i reconèixer els propis pensaments, emocions i sensacions. Amb amabilitat i donant-nos permís. Sense lluitar-hi, sense jutjar-nos malament per sentir-los:

Dir-nos “m’estic agobiant”, “noto les cervicals tenses”. Reconèixer aquests estats i intentar relaxar-los. Donar un petit espai a les emocions en el moment en què estan passant ens centren i aterren en el present. Tenir consciència del moment present ens ajuda a que no se’ns enduguin emocions com l’enuig o la por.

Tenir present que podem seguir fent allò que ens ha funcionat fins ara. Si funciona, no ho toquem.

Si alguna cosa NO funciona, és millor buscar alternatives.
Quan ens encaparrem i insistim ens sentim malament.
Tot el que fem té valor per petit que ens sembli Decidir no fer també és decidir.
De vegades decidint ser amables amb nosaltres mateixos ens cuidem molt més que sent exigents.

Tenir present que podem seguir fent allò que ens ha funcionat fins ara. Si funciona, no ho toquem:

Si alguna cosa NO funciona, és millor buscar alternatives.
Quan ens encaparrem i insistim ens sentim malament.
Tot el que fem té valor per petit que ens sembli Decidir no fer també és decidir.
De vegades decidint ser amables amb nosaltres mateixos ens cuidem molt més que sent exigents.

Un exercici molt senzill de respiració és el 5-5-5

Practicar la respiració conscient ajuda a centrar l’atenció en el present i aturar-se un moment si ho necessitem.

Atura’t i agafa aire amb el nas i a poc a poc durant 5 segons, omplint tot l’aire que puguis. Compta fins a 5 mentalment.
Aguanta l’aire 5 segons, si aguantes, sense forçar. Compta’ls mentalment.
Treu el mateix aire poc a poc pel nas durant 5 segons, també comptant fins a 5 mentalment.
Repetir varies vegades, amb amabilitat i posant atenció en com el cos reacciona amb calma respirant amb el 5-5-5.

Practicar una mica l’autocompassió i donar-se permís

  • Per no ser sempre productiu
  • Per no estar sempre de bon humor.
  • Perquè no sempre hi ha ganes de fer videotrucades o estar activa socialment.
  • No sempre ens cuidem perquè en tinguem ganes.
  • No sempre es té ganes de menjar sa. Ni de seguir horaris estrictes.